Querer no siempre es poder.

    El persistir sin desistir es importante mientras la dirección sea la correcta, de lo contrario ese concepto puede jugarnos en contra.

    Comúnmente escuchamos que “querer es poder” o que “todo se logra con fuerza de voluntad” que no tenemos que desistir hasta alcanzar la meta que nos trazamos, sin embargo en muchos casos ese concepto puede jugar en nuestra contra. El persistir sin desistir es importante mientras la dirección sea la correcta, de lo contrario ese concepto puede jugarnos en contra. Para empezar, porque agotaremos la energía tratando de presentarnos cada dia impulsados por dicha fuerza cuando lo que verdaderamente necesitamos es algo que nos impulse  a buscar aprender de manera simple y objetiva la manera de enfrentar los mercados financieros. Todo nuestro ímpetu realmente no puede hacer que el precio cambie. Es por eso que para tener éxito debemos enfocar nuestra energía en lo que podemos controlar, nuestra disciplina y autocontrol. El hacerlo así nos colocara en un camino de avance constante, en esta inercia consciente, similar al esquiador que va impulsado por un cambio de posición al comenzar el ascenso, entendiendo que no tiene un acelerador, ni es capaz de controlar la topografía ni el clima pero sabe que controlando sus movimientos, postura y posición podrá alcanzar su máxima velocidad y su mejor recorrido, tocando así la tan buscada victoria

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